Mantenimiento de piscinas
Mantenimiento periódico y puntual: tratamiento del agua, limpieza de filtros, análisis químico, control de pH/cloro, aspirado de fondo y paredes, y puesta a punto de temporada. Servicio disponible durante todo el año.
Mantenemos tu piscina en Palma en perfecto estado, frente a la exigencia del turismo y el clima mediterráneo insular.
Ofrecemos mantenimiento, reparación y puesta a punto de piscinas de hoteles, comunidades y viviendas particulares en Palma, adaptados al desgaste salino y a la intensidad turística de la isla.
Mantenimiento periódico y puntual: tratamiento del agua, limpieza de filtros, análisis químico, control de pH/cloro, aspirado de fondo y paredes, y puesta a punto de temporada. Servicio disponible durante todo el año.
Reparación de fugas, grietas en el vaso, problemas de impermeabilización, sustitución de gresite o liner, reparación de skimmers, boquillas de impulsión, sumideros y rejillas. Diagnóstico antes de presupuestar.
Instalación, reparación y sustitución de depuradoras, filtros de arena, filtros de cartucho, bombas de recirculación, cloración salina, dosificadores automáticos y sistemas de filtración de alto rendimiento.
Cubiertas telescópicas, cubiertas planas, enrolladores, cobertores de invierno y de seguridad, lonas térmicas y cubiertas a medida. Instalación, reparación y mantenimiento de mecanismos.
Instalación y mantenimiento de bombas de calor, intercambiadores, calentadores solares y eléctricos. Alarga la temporada de baño de abril a octubre — o disfruta de tu piscina todo el año.
Construcción de piscinas de obra (hormigón gunitado), piscinas de liner, piscinas naturales y biopiscinas. Rehabilitación integral de piscinas antiguas: nuevo gresite, coronación, playa y equipamiento.
Nuestro proceso de trabajo en Palma da prioridad a la disponibilidad y a la fiabilidad, especialmente para instalaciones hoteleras con exigencias normativas estrictas.
Nos explicas el tipo de instalación en Palma, ya sea hotelera, comunitaria o particular, y su nivel de uso.
Revisamos el vaso, la depuradora y el estado de los elementos metálicos, prestando atención al desgaste propio del ambiente salino insular.
Te entregamos una propuesta detallada, adaptada a la normativa balear y al nivel de uso de tu instalación.
El trabajo comienza solo cuando confirmas el presupuesto, coordinando la intervención con tu operativa.
Realizamos el servicio acordado y, si tu instalación lo requiere, establecemos un plan de mantenimiento activo durante todo el año.
La salinidad marina constante y la intensidad de la temporada turística generan en Palma problemas específicos del entorno insular.
La brisa marina presente en toda la ciudad acelera la corrosión de escaleras, barandillas y anclajes. Recomendamos materiales resistentes al ambiente insular y revisiones periódicas.
En hoteles y apartamentos cercanos a zonas turísticas, la afluencia diaria somete a los sistemas de filtración a un desgaste muy superior al de una piscina residencial. Programamos revisiones preventivas frecuentes en temporada alta.
La normativa balear para piscinas de establecimientos turísticos es especialmente estricta. Un control deficiente de cloro y pH puede derivar en sanciones o cierres temporales. Garantizamos el cumplimiento normativo constante.
La combinación de fuerte insolación y una temporada de uso muy extendida dispara el consumo de productos químicos. Optimizamos la dosificación para controlar costes sin comprometer la calidad del agua.
A diferencia del interior peninsular, muchas piscinas de Palma están activas o semiactivas durante los doce meses, lo que exige un mantenimiento continuado en lugar de una lógica de apertura y cierre estacional.
Sabemos cómo afecta la brisa marina constante de Palma a los equipos de piscina y ajustamos el mantenimiento en consecuencia.
Operamos con pleno conocimiento de las exigencias sanitarias aplicables a hoteles y apartamentos turísticos en Baleares.
Nos adaptamos a las necesidades de hoteles y complejos con alta afluencia diaria de bañistas.
El precio acordado tras la visita técnica es el que verás en la factura final.
Planteamos planes continuados para instalaciones que no cierran en invierno, algo habitual en el clima de Palma.
Damos servicio en toda la ciudad de Palma, incluyendo zonas turísticas como Playa de Palma y el Arenal, así como en las zonas residenciales de Son Vida, Génova y el resto de la ciudad.
La brisa marina, presente en toda la ciudad por su condición insular, acelera la corrosión de escaleras y anclajes incluso en zonas alejadas de la costa. Recomendamos materiales de calidad marina y revisiones periódicas.
Sí, conocemos y cumplimos la normativa balear aplicable a piscinas de uso turístico, que es especialmente exigente. Garantizamos un control constante de los parámetros del agua para evitar sanciones.
Sí, el clima suave de la isla permite que muchas piscinas se mantengan activas o semiactivas todo el año, por lo que recomendamos un plan de mantenimiento continuado en lugar de un cierre estacional completo.
Sí, estamos habituados a trabajar con instalaciones de uso turístico intensivo, ajustando la frecuencia de mantenimiento a la afluencia real y garantizando el cumplimiento normativo en todo momento.
Depende del tamaño del vaso, el sistema de filtración y la frecuencia de visitas. Te damos presupuesto cerrado tras una primera visita de valoración — sin compromiso ni coste. Un mantenimiento típico para una piscina residencial de 8×4 m parte de unos 80-120 €/mes con visita semanal.
Todo el año. En temporada baja hacemos invernaje, mantenimiento preventivo, reparaciones, rehabilitaciones y construcción. La temporada alta (mayo-septiembre) la reservamos con prioridad para mantenimiento y puestas a punto. Te recomendamos reservar tu cita con antelación en primavera.
Sí. Construimos piscinas de hormigón gunitado, de liner y piscinas naturales. El proceso incluye proyecto, movimiento de tierras, estructura, impermeabilización, acabados (gresite, coronación, playa) e instalación de todos los equipos (depuradora, iluminación, climatización). Plazo orientativo: 6-10 semanas según tamaño.
Es muy probable. Una piscina puede perder 3-5 mm al día por evaporación, pero si baja más, hay fuga. Hacemos prueba de estanqueidad, detección de fugas con equipos profesionales y reparación sin necesidad de vaciar el vaso en la mayoría de casos.
Sí. Instalamos bombas de calor inverter de alta eficiencia que permiten usar la piscina desde abril hasta octubre, o incluso todo el año en zonas de clima suave. Te dimensionamos el equipo según el volumen de tu piscina y la temperatura objetivo.
Sí, mantenemos un equipo amplio precisamente para dar servicio en los meses de máxima demanda. Aun así, te recomendamos contratar el mantenimiento de temporada entre marzo y abril para garantizar plaza y tener la piscina lista para el primer baño.
Contacta con nosotros y te preparamos un presupuesto cerrado para tu hotel, comunidad o vivienda en Palma.
Lo que tienes que saber sobre el clima, el agua, la normativa y el cuidado de las piscinas en Palma, Islas Baleares.
Palma combina un clima mediterráneo cálido y seco con la particularidad insular: la brisa marina está presente en toda la ciudad, incluso en las zonas más alejadas de la costa, aportando una salinidad constante que afecta a los equipos de piscina de forma distinta a como lo hace en el interior peninsular. Los veranos son largos y muy calurosos, con una temporada turística que multiplica el uso de piscinas de hoteles y apartamentos desde mayo hasta octubre, muy por encima de lo que soportaría una instalación de uso puramente residencial.
Esta intensidad turística convierte a Palma en un caso particular dentro de la isla: las piscinas de hoteles y complejos turísticos, especialmente en zonas cercanas a Playa de Palma y el Arenal, reciben un uso diario de cientos de bañistas, lo que exige un control químico extremadamente riguroso y una disponibilidad de mantenimiento constante para cumplir con la normativa sanitaria balear. Al mismo tiempo, las viviendas particulares y comunidades de las zonas residenciales de la ciudad, como Son Vida o Génova, mantienen piscinas privadas que, aunque con menos presión de uso, siguen expuestas al mismo desgaste salino propio de la isla.
La temporada baja en Palma, aunque más tranquila, no significa inactividad: muchas piscinas de hoteles se mantienen operativas o en semi-uso durante todo el año gracias al clima suave del invierno mallorquín, con heladas prácticamente inexistentes en la ciudad. Esto obliga a plantear el mantenimiento como una actividad continuada durante los doce meses, muy distinta a la lógica de apertura y cierre estacional habitual en el interior peninsular, y con una atención constante a la corrosión salina en escaleras, barandillas y equipos metálicos.